Un estudiante universitario mexicano creó un nuevo piso de goma hecho de neumáticos reciclados que se regenera cada vez que llueve.
Israel Antonio Briseño Carmona, un estudiante de ingeniería civil de la Universidad Autónoma de Coahuila en Torreón, México, creó un piso de caucho autorreparable como una forma de abordar el problema de los baches y las aceras dañadas en las lluviosas ciudades mexicanas.
La nueva invención podría ahorrar miles de millones de dólares en costos de infraestructura para gobiernos y empresas constructoras de todo el mundo.
Para Briseño las primeras recompensas ya llegaron: Su invento ganó el Premio James Dyson 2019 para México.

¿Cómo se repara el piso de goma?
La lluvia se filtra a través del pavimento y llega a su base, "cavando" profundamente y eventualmente creando pequeñas grietas. El paso de automóviles y peatones empeora progresivamente el cuadro, hasta colapsar la calzada.
Dada esta premisa, el objetivo ha sido transformar la materia prima que se deteriora en una que pueda recuperarse. Este proyecto transforma el agua de una causa de problemas a un factor de mantenimiento.
El material, obtenido de neumáticos reciclados combinados con algunos aditivos, fue patentado en abril con el nombre comercial de Paflec.
Según el sitio web del Premio James Dyson, el agua de lluvia permite que el caucho y varios aditivos se conviertan en una sustancia similar a la lechada cada vez que llueve, lo que permite que el piso se "regenere" y se mejore fisicoquímicamente.

Se necesitan financiadores
Briseño espera asociarse con una empresa constructora a cambio de una comisión del 5% sobre las ganancias por el uso del invento, pero aún tiene que encontrar empresas dispuestas a hacerlo.
Para superar este obstáculo, ideó un plan de tres pasos que le permitirá convertir su concepto en realidad.
Primo, enviará el proyecto a un ingeniero para mejorar su comerciabilidad.
Segundo, construirá una pequeña franja de carretera para usar como prueba.
Tercera, obtendrán la certificación de las autoridades nacionales para que puedan autorizar cualquier contrato con pisos autogenerados.
“De momento ya hay tipos de suelos que se pueden regenerar, pero no son de material reciclado y nadie utiliza el agua como medio de regeneración”, dice Briseño. Y tiene razón.
En México, el 80% del pavimento es de asfalto y el 20% de concreto: en balance, materiales pobres y costosos si se considera la importancia de las carreteras como infraestructuras cruciales.
Los pisos de goma autocurables podrían resolver varios problemas: mantenimiento de carreteras y reciclaje de neumáticos, por ejemplo.
Por supuesto, la solución más saludable para la longevidad de las carreteras (y de las personas) es dejar de usar neumáticos, que dispersan los microplásticos en losmedio ambiente.